El corazón apachurrado

Es como una presión en el centro del pecho.

No es imaginaria. Puedes sentirla.

Duele.

Como si alguien lo apretara fuertemente todo el tiempo. A veces más fuerte que otras.

A veces sabes de dónde viene ese dolor. Hay una experiencia reciente.

A veces no sabes de dónde viene. Solo aparece.

Muchas veces te preguntarás: ¿Cómo deja de sentirse así?

SINTIENDO

No hay otra manera.

Quisiera que hubiera otra, pero no la hay.

Dejará de sentirse así hasta que sientas.

Hasta que sientas todo ese dolor que lo aprisiona y que ya no puede contenerse más.

Sentirás miedo de sentir ese dolor, esa será la señal de que vas por buen camino.

Siente el miedo de sentir ese dolor.

Siente el dolor de aceptar la verdad.

Siente el dolor de perder.

Siente el dolor de ver que algo desaparece.

Siente el dolor de no poder retenerlo.

Siente el dolor de ver cómo se aleja.

Siente el dolor de ver cómo todo se desmorona.

Siente el dolor de sentir cómo dentro de ti, todo se rompe en pedazos.

Caéte. Deja que todo se rompa.

Navega en esas profundidades tuyas SINTIÉNDOLAS.

Siéntelas el tiempo necesario.

Cada vez que aparezcan,
siempre siéntelas…

Sabrás que has integrado la experiencia porque tu sentir será distinto.

Como si algo se hubiera vaciado, como si se hubiera agotado.

Un nuevo sentir aparece. No sé cuál.  

PERO TE ASEGURO QUE ES UNO NUEVO.

SENTIR ES LA ÚNICA FORMA DE INTEGRAR,

INTEGRAR ES SANAR.

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